
La primera de ellas consistió en recorrernos en bicicleta el famoso 17 miles drive, una carretera

En esta época del año estaba muy bonito todo florecido. Además nos quedamos maravillados con un árbol que sólo se encuentra en esta zona, el ciprés de Monterrey, que no tiene nada que ver con nuestro estirado ciprés. Aquí su sombra no es alargada ya que son como bonsais gigantes con troncos y raíces retorcidas y con las formas más originales. Mikel no podía parar de hacer fotos.
También vimos muchos ruidosos leones marinos que se concentran en rocas cercanas a la costa.

La segunda excursión que hicimos fue la parte de la costa de California llamada Big Sur. En esta zona las montañas llegan hasta el océano y hay una carretera muy conocida que la recorre con espectaculares vistas en cada giro. El primer día que estuvimos por allí nos fuimos a Point Lobos, una pequeña península convertida en reserva natural y una de las primeras reservas marinas de Estados Unidos. Nosotros nos dedicamos a pasear contemplando la naturaleza. En las pequeñas calas podían verse varias focas con sus crías, ya que justo coincidía con la época en la que nacen. Además pudimos ver leones marinos, ciervos y hasta una nutria de mar. Todo esto sin dejar de maravillarnos con los espectaculares cipreses.
Después de recorrernos la costa en coche y contemplar como se ponía el sol en el horizonte del Pacífico acampamos en el Parque estatal Big Sur Pfeiffer entre imponentes secuoyas(lo que aquí llaman Red Woods , ya que secuoyas sólo le llaman a sus hermanas las secuoyas gigantes las cuales son mucho más escasas y no crecen en la costa). Estábamos motivados porque por fin utilizábamos nuestro material de acampada que tanto nos pesa en la mochila. Por suerte no tuvimos que utilizar nuestra enana tienda de campaña ni nuestros ligeros sacos ya que nos dejaron un equipo más acorde con el frío que hacía.

La tarde antes de volver a Santa Cruz la pasamos en Pfeiffer beach, una de las pocas playas de Big Sur y un lugar difícil de encontrar ya que por lo visto los locales no dejan de arrancar la señal que indica donde está para que no se llene de turistas.
De vuelta a casa hicimos una visita a la biblioteca de Henry Miller la
A nosotros también nos ha pasado.
Palo y Mikel
P.D: Podéis ver más fotos aquí.
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